rafael landea
 
Fugitivos (2001).  El BMW Isetta es el centro mecánico alredeor del que gira el trabajo y se expande en la forma de una publicidad naïve donde el pequeño autito se eleva a símbolo y comienzo mismo de la felicidad. Este autito es el resultado de la industria europea de post-guerra, fruto de una tecnología de objetivos simples: un medio de transporte para dos personas y su equipaje.
La sensualidad de la austeridad.

La mesa y el pan.