rafael landea
 

Océano / Hasta los años '40, la generación de mis padres, Argentina fue un país donde el océano era quizá una de las más importantes referencias para entendernos como pueblo. Millones de inmigrantes veían más allá del océano, buscando en el horizonte las tierras que habían abandonado quizás para siempre.

Réquiem para Werther (1998) es una lectura de "Las Penas del joven Werther" de Johan W. Goethe. Se lee como la secuencia de un suicidio. El tríptico (metáfora del hundimiento) es el comienzo y el final de esta historia y sus personajes Carlota y Werther. El cuerpo del trabajo no está finalizado y explora distintas visiones del acto final.

El panel central del díptico fue literalmente sumergido y gastado en agua. Las imágesnes del barco fueron tomadas de fotografías del hundimiento del "Monte Cervantes" en el canal de Beagle en 1930.

Faros (1996). Esta serie de tintas juega con la posición de un faro, cajas a la deriva y la gradual reducción de la luz en imágenes marinas. Alternando estas imágenes con primeros planos de cada faro descripto. La secuencia culmina con el Pasaje Barolo de Buenos Aires, un edificio-faro que por muchos años fue el más alto de la ciudad. También establece un contrapunto con su edificio gemelo en Montevideo (Palacio Salvo). En los años '30 ambos edificios iluminaban las orillas del Río de La Plata y los navegantes podían avistar ambas costas.

Las secuencias fotográficas en su mayor parte fueron tomadas del fotógrafo Etiènne-Jules Marey en trabajos de fines del siglo XIX.